domingo, 12 de diciembre de 2010

Seguro que hay sol mañana

¿Qué hacer cuando no queda nada? Hizo todo lo que tenía que hacer y perdió todos los juegos que jugó. Siendo un perdedor, no le encuentra sentido a la vida. Y en momentos como esos, lo único que lo hace seguir es la esperanza de un mañana. Tal vez, mañana cambie su suerte. Aunque hace cientos de "mañanas" que viene pensando que las cosas mejorarán y siguen igual. Tal vez mañana sea ese mañana que tanto esperó. La esperanza es lo último que se pierde y ¿cómo perderla? ¿Por qué habría de darse por vencido con los cientos de mañana que faltan pasar?

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