Podés negar lo que hiciste hasta que sangren las palabras
podés afixiar tus dientes por contener la verdad
podés herirte las manos con inútiles plegarias
pero el pasado pasó y no pude cambiar
podés correr lejos como si nadie te fuera a alcanzar
podés escalar montañas y nadar por cualquier mar
podés esconderte en cada rincón de la ciudad
pero incluso hasta el cielo techado está
podés rogar porque el sol no te alcance en la mañana
podés insistirle a la lluvia que no inunde tus cosechas
podés soñar con que el viento no haga volar tu casa
pero cuando el verdugo toca la puerta
sólo podés esperar el final.