La voz puede callar y una mirada puede hablar. Una palabra puede romper más cosas que una espada. El Sol puede pasar desapercibido y la Luna puede convertirse en el cuerpo más brillante. Una caricia puede doler y un golpe puede enseñar. Vivir puede ser peor que la muerte. Una sonrisa puede esconder un llanto y de alegría podés llorar. La verdad puede mentir e incluso, una mentira puede ser verdad. Llenar puede vaciar y romper puede arreglar. Ganando podés perder y perder puede convertirse en la única forma de ganar.
viernes, 26 de noviembre de 2010
Isn't it ironic?
Cerrando los ojos para empezar a ver, descansé la mente y empecé a pensar. Sin mis manos empecé a sentir e inmóvil comencé a andar. Qué irónica la vida, que recién cuando cerré la boca le encontré el sabor.
jueves, 18 de noviembre de 2010
Nicolás Avellaneda: If
Esta mañana me desperté y la idea me bajó como si la hubiera soñado… No sé qué fue lo que soñé pero al despertar me vinieron las siguientes palabras a la cabeza.
Mi columna de hoy: If.
Está todo tan ligado a la tecnología… ¿seremos máquinas nosotros también? Nuestra vida es mucho más básica que un programa de exel. Se basa prácticamente en su totalidad en condicionales. ¿Quién no conoce la función “if”? Es bastante sencilla de aplicar... De hecho vivimos aplicándola en nuestras vidas frecuentemente, mucho más fácil es aplicarla en una máquina.
Como decía, nuestras vidas están llenas de condicionales. Cuando éramos más chicos, eran los más grandes los que nos los ponían: “si no ordenás tu cuarto, no mirás la tele”; “si no terminás toda la comida, no hay postre”.
A medida de que íbamos creciendo, eran nuestros profesores los que nos ponían condicionales: “si no te callás, te sanciono”; “si no hacés la tarea, tenés un 1”.
Son pequeñas amenazas: causa, consecuencia. Nada más sencillo. Podemos o no estar de acuerdo pero básicamente es eso. ¿Y qué sucede cuando no estamos de acuerdo en la totalidad de la condición?
Eso es cuando llegamos a las famosas “funciones anidadas”
Las funciones anidadas son funciones dentro de otras. ¿Qué pasa cuando la simplicidad de un solo if, con el cual estábamos de acuerdo, se combina con otro más? “Si como 5 chocolates voy a estar feliz” PERO “Si como 5 chocolates voy a engordar”. Es un ejemplo bastante bobo pero creo que se entiende. ¿Qué hacer en una situación así? Si realmente queremos el chocolate, ¿tenemos que comerlo sin que nos importe nada más?, ¿tenemos que tener en cuenta todas las condiciones y priorizar una sobre otra?
Este problema complicado, es bastante simple comparado con otro de aún mayor magnitud: ¿qué pasa cuando los condicionales se mezclan con el amor? ¿Existe el amor incondicional?, o ¿es solo una mentira? Si la vida es un conjunto de condiciones y el amor es parte de nuestras vidas… ¿Cómo juntamos cosas opuestas? Tal vez el amor incondicional no existe… Cuando las condiciones, que son como las pequeñas complicaciones de la vida, se mezclan con el amor incondicional, se acaba el sentido. Cuando el amor incondicional llega, nuestra vida deja de ser normal. Y las condiciones... habrá que dejarlas para otro día.
Las funciones anidadas son funciones dentro de otras. ¿Qué pasa cuando la simplicidad de un solo if, con el cual estábamos de acuerdo, se combina con otro más? “Si como 5 chocolates voy a estar feliz” PERO “Si como 5 chocolates voy a engordar”. Es un ejemplo bastante bobo pero creo que se entiende. ¿Qué hacer en una situación así? Si realmente queremos el chocolate, ¿tenemos que comerlo sin que nos importe nada más?, ¿tenemos que tener en cuenta todas las condiciones y priorizar una sobre otra?Este problema complicado, es bastante simple comparado con otro de aún mayor magnitud: ¿qué pasa cuando los condicionales se mezclan con el amor? ¿Existe el amor incondicional?, o ¿es solo una mentira? Si la vida es un conjunto de condiciones y el amor es parte de nuestras vidas… ¿Cómo juntamos cosas opuestas? Tal vez el amor incondicional no existe… Cuando las condiciones, que son como las pequeñas complicaciones de la vida, se mezclan con el amor incondicional, se acaba el sentido. Cuando el amor incondicional llega, nuestra vida deja de ser normal. Y las condiciones... habrá que dejarlas para otro día.
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Sujetó mi rostro entre sus manos.
-Yo te encontré. Entre tantos defectos vi los tuyos y me gustaron tanto que llegué a amarlos- sus palabras salieron suaves y precisas- ahora…-miró hacia arriba un momento-ahora creo que soy incapaz de vivir sin ellos- sus pupilas bajaron nuevamente y me miraron directo a mis ojos.
-Yo te encontré. Entre tantos defectos vi los tuyos y me gustaron tanto que llegué a amarlos- sus palabras salieron suaves y precisas- ahora…-miró hacia arriba un momento-ahora creo que soy incapaz de vivir sin ellos- sus pupilas bajaron nuevamente y me miraron directo a mis ojos.
-Yo, no…- me hacía dudar tanto, pero no quería lastimarlo. No podía. Sin embargo me atacaban unas ganas incontrolables de besarlo, abrazarlo. No sé si sería amor o qué.. Tampoco me interesaba demasiado el título que pudiera llegar a tener lo que sentía. Pero había una cosa de la que estaba segura y estaba decidida a decírsela –No puedo vivir en un mundo sin vos.
Enseguida me calló con un beso. La situación era tan complicada pero creo que a ninguno le importaba mucho.
Sabíamos que nada volvería a ser como antes, pero de eso se trataba... Era imposible terminar con lo que habíamos empezado.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Crónica de un amor anunciado.
Había pasado un mes... Entonces él se le acercó y le preguntó:
-¿Qué querés?
-A vos- respondió ella como ida, como hablando consigo misma.
-¿Hasta cuándo?
-Para siempre.
-¿Con qué condicones?
-Incondicionalmente.
-¿Qué querés?
-A vos- respondió ella como ida, como hablando consigo misma.
-¿Hasta cuándo?
-Para siempre.
-¿Con qué condicones?
-Incondicionalmente.
V
Basándonos en la realidad podemos hacer cosas reales, no engaños, que es lo único que se puede hacer con una mentira.
(lie to me)
Lie to me
Múltiples razones pero todas se funden en una sola: INSEGURIDAD. Cuando algo no nos gusta, cuando queremos cambiarlo y no encontramos, ya sea porque estamos cansados o porque no queremos buscar, una forma, terminamos mintiendo. Y ¿por qué? Porque tememos la reacción del otro al saber la realidad.
Yo miento, tú mientes, él miente, TODOS mentimos.
La mentira es un fenómeno tan poderoso que no solo afecta al que escucha la mentira, si no también, al que la dice. Pongamos un ejemplo: Juan se enoja porque Pedro le rompió un autito. Pedro le dice que le va a devolver dos autitos. Juan se desenoja y retoma su amistad con Pedro.
Supongamos que Pedro nunca va a devolverle los autitos… Entonces, mintió.
Pedro miente, Juan lo cree y eso lleva a Juan a reaccionar de una forma probablemente diferente a si supiera la verdad. La reacción de Juan tiene consecuencias en Pedro. Al mentirle Pedro a Juan, el primero hace que el segundo actúe de forma diferente con él… Entonces se está mintiendo a él también. Crea su propia realidad mediante un engaño.
Pero las cosas no tienen que solucionarse así… Una mentira no puede durar mucho tiempo y en cualquier momento Juan va a caer en la cuenta de que su autito no está. Entonces es mejor vencer la inseguridad del principio. Ponerse bien puestos los pantalones de la verdad y hacer bien las cosas.
Una vez que superemos y nos demos cuenta de que la mentira no está buena, agarramos la realidad con las dos manos y pensamos: ¿qué puedo hacer con esto? Y nos damos cuenta de que con la realidad podemos hacer más cosas. Basándonos en la realidad podemos hacer cosas reales, no engaños, que es lo único que se puede hacer con una mentira.
De esta forma evitamos inseguridad, evitamos caídas, engaños. Evitamos mentiras.
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