miércoles, 2 de noviembre de 2011

sí, sí, sí queremos, ¡sí!

¿Cuántas veces tuvimos miedo al no, al rechazo, a que no nos elijan y por eso nos ocultamos? 
Muchas, ¿no? Muchas veces dijimos: "no me animo"
Pero si el “no” ya lo tenemos… ¿por qué no nos arriesgamos? Será que en realidad no es a la negación a la que le tenemos miedo, ¿será que le tenemos miedo al “sí”? Porque es a partir del sí cuando las cosas se tornan diferentes, cuando ya no te escondés más en tu burbuja de duda y no tenés más la excusa de “por las dudas no” porque ya sabés que es un sí así de grande. Y ahí es cuando las cosas empiezan a cambiar. Cuando te quedás sin pretextos, cuando tenés que salir y ponerte firme para todo lo que viene por más temor que te pueda causar. Y a veces, algunas veces, tener miedo está bueno.

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