Había pasado un mes... Entonces él se le acercó y le preguntó:
-¿Qué querés?
-A vos- respondió ella como ida, como hablando consigo misma.
-¿Hasta cuándo?
-Para siempre.
-¿Con qué condicones?
-Incondicionalmente.
-¿Qué querés?
-A vos- respondió ella como ida, como hablando consigo misma.
-¿Hasta cuándo?
-Para siempre.
-¿Con qué condicones?
-Incondicionalmente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario