60 amaneceres han pasado desde que mis dedos sostuvieron entre ellos noticias de un colega casi olvidado.
Habiendo pasado meses, cualquiera consideraría una rareza no haber respondido lo que tanto le interesaba y la razón por la que él había escrito.
Su viaje comenzó cuando a mitad de la pubertad nos encontrábamos. Fue por trabajo de sus progenitores, las aguas tuvo que cruzar para así llegar a una tierra donde todos hablaban extraño pero sabían escucharse.
Fueron de mucho asombro para mí sus fantásticas noticias, pero por sobre todo, el ver cuánto interés parecía tener por su país, el país donde había nacido.
Hasta ahora no he podido responderle por no querer decepcionarlo. Mirá si le cuento yo que todavía cuando menos de lo esperas te pueden llevar, conducirte al más horrible lugar y regresar sin poseer siquiera un poco de lo que nos hace humanos, la dignidad. Que los dirigentes siguen siendo lo que eran con otros nombres y que el mundo, mi mundo, en el que alguna vez él también “vivió”, sigue igual: seguimos siendo los mismos seres defectuosos que éramos cuando su barco zarpó.
Decime vos, sí, vos: ¿Cómo le explico yo que habiéndose evaporado 30.000 individuos cuando al gobierno terriblemente llamábamos: “dictadura militar” ahora que lo llamamos democracia son 18.000 las personas que ya no están?; ¿Cómo le explico que este gobierno demócrata es igual a Santa Claus?: fantasía que anhelamos se convierta en realidad; El gobierno nos asusta, nos manipula. Nos muestra y oculta lo que quiere. Pero somos nosotros también los que colaboramos... Los que no queremos saber. ¿De qué manera debo decirle que el desconocer y no querer conocer de la gente sigue igual?: ¿cómo le explico la ignorancia de nuestros compañeros?
Y decime: ¿cuándo podré responderle a mi colega sin tener que mentir?; ¿cuándo va a terminar esta dictadura democrática?; ¿cuándo abriremos los ojos y veremos la VERDADERA realidad?; ¿cuándo nos animaremos a explotar esa burbuja en la que vivimos y enfrentar el mundo real?

No hay comentarios:
Publicar un comentario